Imágenes de la actuación realizada el 17 de abril de 2017 por miembros del turno C en el incendio de un vehículo en una de las calles de nuestra ciudad. Podemos observar, en este caso, que la extinción se realiza con agua, como agente extintor, empleando un tendido compuesto por dos mangueras de 25 mm. Como en todas las intervenciones en incendios, los bomberos actuantes van equipados con lo que denominamos NIVEL I + ERA, es decir, la conjunción de una serie de equipos de protección personal: casco, verdugo, chaquetón y cubrepantalón de intervención, botas, guantes y equipo de respiración autónomo (total, unos 20 kg de sobrepeso).

Sobre el segundo 48, se produce una especie de explosión luminosa debido, probablemente, a la reacción del oxígeno del agua que aporta el bombero con un metal en combustión (seguramente empleado en la construcción de la caja de cambio). Esta reacción puede causar, si la exposición es continuada, daños en la retina y quemaduras en las personas.

Todos los incendios en vehículos tienen sus riesgos potenciales, como deflagraciones o explosiones de algún elemento del vehículo (batería, neumáticos, botellines de gases, etc.), derrames de combustible, proyecciones de materiales, etc. Por esta razón todas las precauciones son pocas y todos los equipos de protección para el bombero necesarios.