Uno de los servicios más realizados en los últimos años por los bomberos de nuestra ciudad es la señalización de riesgos en la vía pública. Registros sin tapa o deteriorados, socavones, edificaciones en mal estado, etc., son algunos de los riesgos que encontramos habitualmente en nuestras calles y que requieren una actuación inmediata para evitar un accidente inesperado.

De todos ellos, hay uno que nos llama poderosamente la atención, son los servicios relacionados con los registros o arquetas. Estas oquedades practicadas en la calzada o en la acera, son utilizadas para canalizar subterráneamente determinados suministros o deshechos. Todos los resgistros disponen de una tapa ciega o de rejilla, por lo general de metal, para impedir que las personas y algunos medios de locomoción tengan un percance al transitar sobre ellos.

Muchos de los registros o arquetas son de titularidad pública, como los de alumbrado público, alcantarillado de aguas residuales y de aguas pluviales, abastecimiento de agua potable, hidrantes para el Servicio de Bomberos, etc. Sin embargo, otros están vinculados a empresas o propiedades privadas (algunos edificios, establecimientos o recintos poseen en las aceras, por lo general, registros propios que deben mantener adecuadamente). Nos referimos a los registros de Gaselec, de Telefónica, de algunas edificaciones, recintos, etc.

Las causas más frecuentes por la que se solicita el servicio de bomberos en referencia al estado de estos registros son las siguientes:

  • Un mal asentamiento del registro sobre el terreno. En ocasiones, un mal asentamiento del marco del registro sobre el terreno, debido a diversas causas (terreno poco compacto, materiales inadecuados empleados para su fijación, mala ejecución de las obras, sobreesfuerzos soportados, paso del tiempo, etc.), supone un riesgo para las personas, que pueden tropezar y caer al suelo; y para los medios de locomoción, que pueden cambiar su trayectoria al contactar con ellos o sufrir alguna avería.
  • La rotura de su tapa. Quedando expuesto el hueco del registro, con el consiguiente riesgo para las personas y los diferentes medios de locomoción. En muchas ocasiones el aviso se produce después de que alguna persona haya introducido una extremidad en el registro sufriendo lesiones de mayor o menor consideración.
  • El deterioro del registro. Debido principalmente al paso del tiempo y a un escaso o nulo mantenimiento.
  • La sustracción de la tapa. El robo de tapas de registros o arquetas fue muy frecuente en nuestra ciudad. Su venta al peso en el país vecino produjo una oleada de robos por las calles de Melilla. Era raro el día que no recibíamos varios avisos en la central de comunicaciones por la sustracción de tapas de registros. En la actualidad se siguen produciendo este tipo de conductas delictivas, si bien hemos notado un descenso considerable.

Cuando somos requeridos, el único elemento disponible en el parque de bomberos para hacer frente a este tipo de intervenciones son las vallas. Estos elementos tienen como función señalizar el riesgo que supone para los transeúntes y los distintos medios de localización un registro en mal estado. Se trata, por tanto, de una medida provisional hasta que se pongan en marcha, por quien corresponda, las medidas necesarias para rehabilitar el registro o arqueta.

Al estar fabricadas con un material plástico, estas vallas son más ligeras que las metálicas, y deben fijarse al firme una vez colocadas en la posición correspondiente utilizando espiches y tornillos, evitando así que las rachas de viento puedan tumbarlas. No obstante, podemos encontrar en distintas ubicaciones de la ciudad vallas que han sido tumbadas, y no precisamente por las rachas de viento, limitando así su función principal: señalizar un riesgo en la vía pública.

Como dijimos anteriormente, se trata de la adopción de una medida provisional, y las actuaciones de rehabilitación de los registros deben llevarse a cabo cuanto antes. En algunas ocasiones esto no sucede, y encontramos vallas tumbadas sobre registros que fueron colocadas con meses de antelación. Esto sin duda, además del deterioro sufrido por el material, constituye un peligro para los transeúntes, ya que las vallas en esta posición pierden visibilidad y, al no estar fijadas al firme, también estabilidad.

De todas formas, el procedimiento empleado en la actualidad no resulta muy efectivo, quizás porque no se integran en él todas las partes implicadas. En ocasiones encontramos nuestras vallas tiradas en cualquier lugar, o en el mejor de los casos, depositadas junto al registro que ya ha sido reparado, sin que exista una constancia o indicación para recogerlas una vez mitigado el riesgo. Evidentemente, cada valla tiene un coste económico para el SPEIS, siendo conveniente que se realizara un seguimiento exhaustivo de este material, exigiendo a las entidades propietarias de los registros una pronta rehabilitación de los mismos y el consiguiente aviso en el SPEIS para poder recuperar cuanto antes nuestro material.